Por: Javier Lara, Alejandro Espinoza y Milan Landaeta
Esta semana, los pasillos de nuestra institución se transformaron. Más allá de los libros y cuadernos, nuestras aulas han sido testigos de una preparación intensa y emotiva: el Viacrucis Viviente, una actividad que se ha consolidado como un pilar fundamental en nuestros cívicos escolares.
No es solo una representación teatral; es un ejercicio de empatía y trabajo en equipo donde los estudiantes de primaria, desde los más pequeños hasta los de sexto grado, asumen roles que requieren no solo memorizar líneas, sino comprender la profundidad de los mensajes de compasión, respeto y superación de las dificultades.
Entrevista Exclusiva: El Profesor Jhonny Navarro reflexiona sobre el proceso
Para entender qué hay detrás de cada ensayo y de cada papel diseñado con tanto cuidado, conversamos con el Profesor Jhonny Navarro, quien ha sido una pieza clave en la organización de estas presentaciones.
Redacción: Profesor Jhonny, ¿por qué es importante mantener esta tradición dentro de los cívicos escolares?
Prof. Jhonny: “Mira, la educación no es solo matemática o lenguaje. Cuando los niños participan en este Viacrucis, están aprendiendo algo mucho más valioso: la inteligencia emocional. Al ponerse en la piel de los personajes, los chicos exploran conceptos como la justicia, la resiliencia y el apoyo al prójimo. No es un tema de credo, es un tema de humanidad. Ver a un niño de cuarto grado ayudando a un compañero a cargar una cruz de cartón… eso es compañerismo en su máxima expresión”.
Redacción: Muchos padres se preguntan por el esfuerzo que implica. ¿Cuál es el mayor desafío?
Prof. Jhonny: “El desafío es la disciplina y la coordinación. Coordinar a un grupo de niños de primaria requiere paciencia. Les enseña que, para lograr un resultado bonito, todos debemos estar sincronizados. Si uno falla, el mensaje se pierde. Es una lección de responsabilidad compartida que les servirá para toda la vida escolar”.
Redacción: ¿Qué mensaje le daría a los estudiantes que sienten nervios antes de salir a escena?
Prof. Jhonny: “Que se enfoquen en el mensaje, no en la perfección. El teatro escolar es un espacio seguro para equivocarse y aprender. Lo que realmente recordarán no es si se les olvidó una línea, sino la sensación de haber hecho algo importante junto a sus amigos”.
Un legado que trasciende el escenario
La puesta en escena del Viacrucis en nuestros cívicos nos recuerda que la escuela es el escenario donde empezamos a forjar nuestra identidad. Entre los ensayos, las risas durante el maquillaje y la seriedad del momento de la actuación, los estudiantes no solo están representando una historia antigua, sino construyendo nuevos vínculos de respeto dentro de nuestra comunidad.

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